Cuánto hemos aprendido en estos días de confinamiento sobre las necesidades de nuestro hogar y sobre cómo nos influyen en el día a día, no sólo por la funcionalidad necesaria en una casa, sino por cómo puede llegar a afectarnos el entorno en nuestro ánimo, incluso en las emociones. Todos nos las hemos apañado, pero no todos los hogares estaban preparados para la prueba de esfuerzo a la que se han sometido. Y es que son muchas las cosas que acoge un hogar, no sólo las vidas de distintas personas, sino sus recuerdos, sus aficiones, sus ilusiones y su personalidad. Y al final de este proceso (digamos al principio del final del proceso) nos damos cuenta de cuánto la casa, su espacio, su estilo y su decoración nos afectan a todos.

A veces cuando elegimos piezas de decoración, muebles, e incluso un estilo en general, nos dejamos llevar por un sentido de la estética que no siempre coincide con lo que más necesitamos. Poniendo un ejemplo muy grueso, para que nos entendamos, puede que nos empeñemos en comprar piezas de estilo shabby-chic porque lo vemos en los instagram de otras personas y nos complace visualmente, pero quizá una vez puesto en nuestro hogar nos produzca nerviosismo o apatía, dependiendo no sólo de si lo hemos utilizado bien (como a veces pensamos) sino de nuestra forma de ser o la forma en la que utilizamos nuestra casa. También tendemos a comportarnos de una de estas dos maneras: elegimos un estilo y no nos desviamos ni una pizca de él, o bien mezclamos varios o todos los estilos que nos gustan. Ambas cosas pueden salir bien pero tienden a ser un desastre. Esto pasa muchas más veces de lo que pensamos, y la mejor solución es recurrir a profesionales.

decoración

Quizá pienses que un profesional no va a saber mejor que tú qué efecto te producen los distintos colores o estilos, pero precisamente el profesional está acostumbrado a ver en perspectiva lo que el cliente dice, lo que le llama la atención en la exposición o hablando del proyecto, los aspectos del estilo actual de su casa de los que no se quiere deshacer, etc. En el conjunto de todas esas cosas hay una visión muy clara de lo que necesita que a veces él mismo no puede ver. ¿Cómo plasmamos el conjunto de esas sensaciones que nos transmite el cliente, las que nosotros queremos incorporar y las tendencias que queremos utilizar? en un moodboard. Seguro que conoces la expresión y que has visto ejemplos. Es un panel de impresiones y tendencias, una herramienta visual muy potente que se usa en todos los aspectos del diseño, desde el diseño gráfico hasta el diseño de moda, pasando, por supuesto, por el diseño de interiores. El moodboard recoge imágenes y texturas para plasmar en el conjunto un estilo único que recoge el resultado del trabajo del interiorista fusionando el estilo que el cliente necesita y las tendencias y sensaciones que el propio diseñador quiere integrar en el concepto para matizarlo, ampliarlo o resaltarlo. El moodboard nos permite plasmar ese concepto, que es algo abstracto y quizá más complejo de representar con palabras, aludiendo directamente a las sensaciones que nos producen esos colores, formas y texturas, es decir, al efecto de ese estilo de diseño sobre las emociones. Esto nos permite obtener una idea muy clara de cuáles van a ser esos efectos emocionales antes de emprender la reforma o el proyecto de decoración.

¿Quieres hacer un experimento? llamémoslo un moodboard inverso. Haz fotos de los objetos decorativos que te parezcan más representativas de tu personalidad en tu casa, coge un trocito de tela de aquí y de allá (el doble de una cortina, unos hilos sueltos de esa colcha que tanto te gustaba, los colores más visibles, etc… todo lo que se te ocurra, ponlo todo junto y observa qué reacciones te produce el conjunto, te parecerá una tontería, pero es posible saber si tu casa te enamora tomándole esa foto y viendo cómo te hace sentir. Si no te gusta el resultado, estás lista para redecorar, y por supuesto nuestro primer consejo es que acudas a profesionales como nosotros, que te asesoraremos sin compromiso, pero si quieres seguir experimentando para tener las ideas un poco más claras puedes plantearte pequeños cambios cobre el propio moodboard. Por ejemplo, trata de sustituir uno de los colores, eligiendo también alguna pieza decorativa y algún tejido que vaya acorde, y comprueba el resultado de los cambios. Si haces un par de cambios y no funciona, probablemente estás lista para cambiar completamente el estilo de tu casa, no te resistas.

Como te imaginarás, el estilo general es una parte fundamental de ese bienestar emocional que estamos procurando generar en tu hogar, pero no se trata sólo de eso, hay más cosas que podemos hacer para ayudar en este esfuerzo, no todas valen para todos, pero merece la pena intentarlo:

Orden.

Hay gente que necesita un orden estricto para vivir, y otras personas no conciben una casa ordenada como casa disfrutada. Cada persona tiene su forma de vida y lo mejor es apegarse a lo que nos funciona. Dicho esto, en general se considera que un poco de orden nos ayuda a sentirnos más tranquilos, pero sin pasarse, o se vuelve a convertir en un problema.

Colores naturales.

Es otro caso que va en gustos, pero en general estos tonos, sean o no tendencia, nos resultan más acogedores y cálidos. Pero hay que ser cuidadosos, no perderse en la neutralidad porque puede resultar aburrido, ni excedernos en los más vivos y despertarnos en un bosque continuamente.

Luces indirectas.

Siempre os hablamos de la relevancia de la luz, y en este caso no es menos, porque las luces directas son más agresivas, especialmente las de tonos fríos, así que si lo que pretendemos es un efecto beneficioso para el ánimo recurriremos mejor a luces indirectas, y cálidas siempre que sea adecuado para el uso.

Materiales naturales.

Igual que en el caso de los colores, los materiales naturales son más acogedores, más cálidos. La madera será nuestro mayor aliado, también los tejidos naturales, como el lino, la lana, el algodón. Las piedras pueden ser o construir un objeto decorativo fantástico, y estaremos aportando ese toque natural que nos proporciona calma y relax. Ramitas, hojas, flores, plantas… ya os hemos hablado del efecto de las plantas de interior en la decoración, pues así con los diferentes materiales naturales.

Sostenibilidad.

Esto es un bonus, porque los materiales y objetos pensados para ser sostenibles ya suelen cumplir muchos de los aspectos que hemos hablado, como los materiales naturales, y suelen venir de una concepción más cálida del hogar, y una idea más convergente de la naturaleza y lo urbano. Pero además de estas ventajas, la propia apuesta por la sostenibilidad ya nos coloca en un estado de ánimo positivo y refleja esperanza en el futuro, que son dos emociones que nos acompañarán cada vez que observemos ese detalle sostenible de nuestro hogar.

Recuerdos.

Y un segundo bonus, porque esto es un truco infalible. Hablando de emociones pocas cosas son más poderosas que un recuerdo. Decora con fotografías de tus seres queridos, con recuerdos de viajes, con objetos familiares, con láminas que te recuerden tus sueños… Utiliza aromas que te traigan buenos recuerdos, porque los aromas también decoran, visten tu hogar y hablan de ti.

decoración vela

Son sólo algunas herramientas para que puedas replantearte el efecto que tu decoración actual tiene sobre tu estado de ánimo y sobre el de tu familia, y para que puedas ir experimentando con tu estilo personal hasta lograr los objetivos que quieres. Os daremos más consejos en futuras entradas y también en las redes, donde esperamos vuestros comentarios. Y si queréis que os ayudemos a descubrir vuestro estilo personal o ya lo habéis encontrado y queréis plasmarlo en casa, estaremos encantados de ayudaros.