Existen una gran cantidad de productos de limpieza la mayoría de ellos compuestos a base de químicos, que pueden llegar a ser nocivos para el medio ambiente y peligrosos para nuestra salud por sus sustancias irritantes y nocivas que están en contacto con nuestra piel y nuestro organismo cuando respiramos.

A la hora de limpiar el baño es donde más cantidad de estos productos empleamos para que quede lo más limpio posible, pero hoy os traemos alternativas más naturales, económicas e igual de efectivas para eliminar la suciedad.

  • Jabón Neutro: Se  puede decir que es la alternativa más económica y que sustituye a la mayoría de las sustancias que se compran en el mercado, como la lejía, el amoniaco… El modo de utilizarlo es muy sencillo, simplemente tienes que rallarlo o cortarlo en trocitos pequeños para mezclar en agua tibia.
    Pasa un trapo húmedo con esta sustancia para eliminar la suciedad por el lavabo, encimeras, armarios, cajones, baldosas…
  • Bicarbonato de sodio: Va a ser nuestro mejor aliado para remover la suciedad más difícil de quitar como ocurre en las juntas de las baldosas, desagües, manchas… Para ello mezclaremos bicarbonato de sodio y un poco de agua hasta crear una pasta homogénea que dejaremos actuar durante 10 minutos. Tras este tiempo limpiaremos con un cepillo en profundidad las zonas más conflictivas y enjuagaremos con agua tibia. Su poder desinfectante y blanqueador salta a la vista.
    Otro uso del bicarbonato es destapar tuberías, con una simple cucharadita en el excusado será suficiente y además absorber los malos olores
  • Zumo de limón: El ácido de este cítrico nos va a permitir remover los malos olores, eliminar la suciedad pegada y darle brillo a los grifos.
    Solo hay que echar unas gotas y dejar que haga su trabajo durante unos 5 minutos para luego poder pulir con un paño y una pizca de sal que absorberá del todo las gotas del limón.
  • Vinagre: Es uno de los imprescindibles  más conocidos para la limpieza del hogar. El vinagre es capaz de eliminar el moho y la cal de casi cualquier superficie, desinfectar, dar brillo a los grifos, además de poderlo utilizar para limpiar los cristales y mamparas.
    La proporción adecuada es de una cucharada de vinagre por cada litro de agua.

Si queremos aumentar su poder desinfectante lo mejor es combinarlos como por ejemplo el bicarbonato y el vinagre para el sanitario o el agua oxigenada y bicarbonato para las juntas. Pero ojo, no hay que mezclar productos cuya reacción desconocemos porque puede ser peligroso.

Otro punto a tener en cuenta son los aceites esenciales, estos no nos servirán para limpiar pero si como ambientador para ayudarnos a mantener los olores a raya y mantener en el baño un aroma fresco. Los más habituales son el eucalipto, la lavanda, el tomillo, la menta, la canela…

Esperamos que os sirvan de ayuda estos pequeños consejos y los pongáis en práctica, notareis la diferencia en el bienestar que produce utilizarlos y sobre todo lo agradecerán vuestros bolsillos, no solo por el desembolso económico que conlleva la compra de productos químicos sino porque la utilización de productos naturales para la limpieza del hogar alarga la vida de nuestros muebles.