Hoy en día, el ritmo de vida que llevan las personas está más acelerado que nunca y pasan todo el día fuera de casa trabajando, haciendo recados, tramites, llevando a los niños a la escuela y todas sus actividades diarias, etc. En el momento de llegar a casa es difícil reducir el ritmo acelerado con el que las personas viven en la ciudad y contar con una vivienda relajante es fundamental para que obtengamos el descanso y el confort ideal. Así mismo, las viviendas tienden a ser más pequeñas que en el pasado, por lo que la creación de espacios y ambientes diferenciados para las distintas actividades que se realizan en casa es fundamental.

Más allá de la distribución formal del piso, de las diferentes habitaciones con que contemos y de los metros mismos de espacio útil que estamos utilizando, la creación de ambientes permite atender de forma muy específica la funcionalidad de cada ubicación. Así por ejemplo, una cocina puede ser una estancia única, pero así como podemos diferenciar en ella dos acciones fundamentales de este espacio, que serían el trabajo de preparación de alimentos, por una parte, y, por otra, la zona donde los ingerimos (al menos parte de ellos, sean los desayunos sólo o todas las comidas del día), podemos crear dos ambientes diferenciados dentro de la misma estancia, de forma que la zona de trabajo se rija por unos criterios estéticos y la de desayuno por otros. Evidentemente en la zona de trabajo primarán las necesidades de orden e higiene y se requerirá una iluminación más técnica, superficies y materiales higiénicos, cómodos, duraderos y ningún adorno extra. En cambio la zona donde vamos a ingerir los alimentos se iluminará con un poco más de calidez, quizá incluso aprovechando la luz natural si tenemos la opción. El espacio puede ser más pequeño siempre que se adapte al tamaño de nuestra familia, y probablemente querremos decorar esta zona con detalles familiares que nos alegren por la mañana, o que traigan recuerdos durante la cena…

Separar ambientes con la decoración

La decoración, además de servir para crear espacios relajantes y especiales, puede ayudar a separar un ambiente de otro y son una solución contemporánea para las habitaciones grandes y pequeñas.

Al separar ambientes con decoraciones móviles, se logra tener privacidad y apertura según sean las necesidades y en muchas ocasiones se puede lograr con tan solo incorporar muebles prácticos y útiles.

El cristal ofrece muchas opciones para la distribución de interiores y es una opción ideal para la separación de ambientes ya que proporciona una transmisión lumínica perfecta, además de seguridad y confort. Las paredes de cristal son perfectas en espacios donde se necesiten aislar espacios sin tapar la luz natural. Además el cristal y su efecto con la luz, si se utiliza correctamente, puede permitirnos crear espacios muy personales jugando con distintos efectos ópticos.

Las puertas corredizas son una opción flexible y cómoda, ya que dependiendo de las necesidades, se puede tener el espacio totalmente abierto o cerrado. Las puertas corredizas se pueden encontrar de variados modelos y materiales que se adaptan a la decoración del lugar.

Los muebles pueden funcionar como separadores de ambientes que forman un elemento de decoración práctico. No debemos tener miedo de utilizar una estantería exenta para separar dos espacios en un salón, o al contrario, una estantería corrida o un mueble modular puede aportar unidad al espacio si la habitación es muy grande, y le aportará calidez al conjunto.

Las ventanas aunque separan los espacios de forma física, no lo hacen de forma visual, por lo que es funcional en lugares donde la privacidad n es lo más importante.

Como hemos comentado, las estanterías hacen el papel de paredes y al mismo tiempo funcionan como elementos decorativos donde se pueden almacenar cualquier objeto. Las estanterías sin paredes al fondo decoran el lugar a ambos lados. Pero también las alfombras, por ejemplo, pueden ayudarnos a delimitar ambientes, y de la misma forma es posible jugar con los tonos en la decoración para diferenciar dos ambientes, por ejemplo, en un dormitorio compartido. El papel pintado, los tejidos (bien sean los de las cortinas, o los sofás o futones, los cojines, etc), todo aquello con lo que podamos jugar y crear diferentes combinaciones nos permiten diferenciar espacios o bien unificarlos, según los utilicemos.

La iluminación 

Como siempre comentamos, la iluminación en la decoración juega un papel de gran importancia, el equilibrio entre el tipo de luz y la cantidad de luz que reciben las habitaciones permite transformar el modo en que es vista, así como realzar la decoración e intensificar su valor.

Igualmente la luz es la mejor aliada con la que contamos para crear distintos ambientes, las zonas de luz y de sombra le indican a nuestro cerebro espacios separados, la diferente iluminación de una y otra zona nos predispone para unas u otras actividades. Así como es vital tener en cuenta todos estos aspectos a la hora de iluminar cualquier hogar, es especialmente importante si tenemos como objetivo crear ambientes diferenciados. Jugar con la luz va a dar el toque maestro a nuestra división de espacios. Siempre procuraremos realizar un uso eficiente de la energía, por el planeta y por nuestro bolsillo, pero hoy en día existen opciones de todo tipo dentro de la responsabilidad energética. Utiliza cada opción en relación al uso que quieras dar a la zona. Por ejemplo, una zona para ver la tele no requiere gran iluminación, sin embargo donde leemos es conveniente tener luces bajas, mejor si se pueden dirigir (mejor una lámpara que un aplique, por ejemplo) y que sean cálidas sin restar calidad de visión. Igualmente no requerimos la misma iluminación en la ducha que en el espejo del baño. Dentro de un dormitorio juvenil muchas veces es necesario diferenciar también una zona de estudio (la trataremos aproximadamente como una zona de lectura) y otra de descanso. La cocina es muy versátil en cuanto a iluminación, así por ejemplo, ya hemos comentado que suele requerir una zona de trabajo y una de reunión, pero muchas veces incluso podemos convertir la iluminación de la cocina en algo que se transforma con el paso del día, y utilizar un juego de luces distinto para esos momentos intermedios del día en los que la cocina es zona de paso y refresco.

En definitiva, la creación de ambientes nos permite aprovechar al máximo la vivienda, sin limitarnos por la disponibilidad de espacio real y aprovechando para personalizar al máximo el hogar. Si quieres que te asesoremos no dudes en consultarnos y te ayudaremos a convertir tu idea en realidad.