Reformar la casa es una de las tareas que más alegría le trae a la familia, pero suele ser también un dolor de cabeza, sin embargo, son muchas las opciones y los caminos que se pueden tomar en momento de reformar el hogar, ya sea investigando en internet, revistas o hablando con amigos, se pueden conseguir reformas espectaculares con poco presupuesto.

No siempre hace falta tirar y levantar paredes nuevas, ni tocar algún elemento de la arquitectura del hogar, tampoco es necesario desechar todos los muebles y reemplazarlos por muebles nuevos. Con tan solo cambiar la distribución de los muebles, hacer unos arreglos o reformas menores y añadir algunos elementos decorativos prácticos y pintar las paredes, tendremos una renovación ideal de nuestra casa.

Hay que tener en cuenta que no todas las reformas se hacen con los mismos objetivos. En algunos casos se amplia la vivienda porque la familia crece, o para solventar problemas o deficiencias en casa, a veces la reforma se debe a necesidades energéticas y de ahorro, en ocasiones reformamos para poner en alquiler o venta el piso, etc. Cada una de esas reformas tiene sus propios requisitos, imprescindibles y posibilidades; y sin duda también presupuestos distintos. Tener muy claro el objetivo nos ayudará a mantenernos centrados en cuanto a lo que queremos hacer, y a mantener las prioridades de la reforma. De esta forma aprovecharemos más el tiempo y el dinero que invirtamos.

¿Qué tipo de reforma?

En el momento de realizar una reforma para aprovechar el espacio, se debe diseñar muy bien el proyecto para asegurarnos el resultado, y para ello se debe tomar en cuenta el presupuesto. Existen algunos tipos de reformas más complejas que otras:

Las reformas integrales: esta es la más compleja de todas las reformas, ya que consiste en cambiar completamente la forma de la casa. Esta reforma se aplica cuando se busca cambiar las dimensiones y distribución de las habitaciones, salones y cocina y requiere de la ayuda de expertos en este tipo de reformas.

Las reformas de exteriores: la fachada de la vivienda es la primera imagen de la casa y no debe ser descuidada. El exterior suele necesitar mayores cuidados que el interior del hogar, especialmente si se tiene una terraza y/o jardín. Generalmente estas reformas incluyen la pintura de la fachada del hogar y el cambio de plantas y flores en el jardín, así como su distribución. En terrazas grandes, el espacio puede ser utilizado eficientemente con espacios para el entretenimiento como lo son las barbacoas, piscinas y zonas de relax.

Las reforma de interiores: la reforma más común de todas y en la que más opciones se tienen. En el interior del hogar no es necesaria una reforma integral si se encuentra en buen estado, con reformas parciales, enfocándose principalmente en la pintura y la decoración, se puede conseguir acabado magnífico y la sensación de una casa completamente nueva.

Cómo sacarle más partido al hogar con una reforma

Algunos consejos básicos para optimizar en tu reforma pueden ser:

  • Siempre que la reforma no sea una necesidad, es conveniente tener como criterio no gastar más de lo que vas a recuperar. Se aplica especialmente al caso de que queramos vender o alquilar la vivienda, pero sirve en todos, ya que toda reforma implica una revalorización, y muchas reformas además implican un ahorro posterior en energía, para calcular estos aspectos la ayuda profesional es muy útil.
  • Si es posible sal de la vivienda durante la reforma. No es imprescindible, y depende mucho de si la obra o los cambios los haces tú mismo o con ayuda, pero ayuda mucho con los tiempos de trabajo, y eso implica en muchos casos dinero (incluso cuando haces tú la reforma, por ejemplo, si pintas una habitación es conveniente abrirla para que se seque durante un buen número de horas, si después tienes que calentar esa habitación con urgencia vas a emplear una considerable cantidad de energía).
  • Prioriza la reforma de cocina y baños. Suelen ser las partes que más sufren, porque el uso es continuo, afectan muy directamente a la comodidad de todos y dan mucho juego estéticamente. Además en caso de venta o alquiler son puntos fundamentales en la decisión del futuro inquilino. Son espacios que con reformas menores pueden dar un vuelco estético y funcional importante, y disfrutaréis a diario del cambio.
  • Céntrate en tus objetivos, si se trata de renovar la vivienda, tenderemos a hacer gastos más pequeños pero múltiples, y procuraremos reutilizar piezas anteriores. Si buscamos más espacio procuraremos invertir más en la parte estructural, para garantizar el resultado. Si queremos cambiar el estilo habrá que pensar en pintar y redecorar, puede que vender alguno de los muebles que ya no usaremos nos de un extra de presupuesto para reinvertir en algunos caprichos decorativos.
  • Ajústate al presupuesto. Esto es más fácil de decir que de hacer, pero, una vez más, los profesionales tienen la respuesta. Antes de reformar, aunque hayas decidido hacerlo tú mismo, busca asesoramiento. Un profesional puede ver detalles que a ti se te escapan y que desfondarán tu presupuesto porque no podrás solucionarlos de otra forma una vez iniciados los cambios. Y en cualquier caso, plantéate el presupuesto con un margen en el tope, que te permita ser moderadamente flexible pero dentro de unos márgenes. Todas las reformas tienen su sorpresa, estarás más cómodo si has pensado en ello.

Reformar un espacio grande

Cuando el espacio que se tiene en casa es grande, trabajar en la creación de un lugar especial para compartir en familia y con las amistades es ideal. Una alternativa es la inclusión de muebles con cojines, con una mesa de centro, focalizando el centro de entretenimiento del hogar (televisión, videojuegos, reproductores de películas, etc.), pero depende del caso de cada familia.

En el mercado se pueden encontrar cualquier clase y modelo de sillones y cojines por lo que siempre estará a disposición alguno que se adapte perfectamente al espacio y este de acuerdo con el tipo de reforma que se haga en el hogar. Los detalles dan al hogar un atractivo particular y es bueno siempre tener accesorios como fotografías, cuadros o cualquier elemento que recuerde algún momento alegre. Otra alternativa son los elementos que representan algún valor sentimental o histórico, como lámparas, sillones, pequeños recuerdos, etc.

La iluminación del hogar es de vital importancia. Un salón bien iluminado da la sensación de alegría, confort y tranquilidad que se merece, además de dar la ilusión de un espacio más amplio.

Nada como una habitación relajante y confortable. Después de todo un día lleno de trabajo y fuera de casa, se llega al hogar con ganas de descansar y dormir tranquilamente en su habitación por lo que es importante lograr una reforma que permita una estancia cómoda. Si se trata de un dormitorio “de matrimonio” se debe planificar una reforma que se adapte bien a las necesidades y gustos de ambas personas. Los colores neutros y cojines con diferentes matices de colores puede representar la personalidad de cada uno, la iluminación debe ser tenue y focalizada estratégicamente para crear un ambiente cálido.

El baño es un lugar donde todos, incluyendo a los visitantes deben sentirse cómodos. El color blanco en el baño es sinónimo de orden y limpieza, además que realza las piezas decorativas, utilizar puertas de vidrio en la ducha es una excelente alternativa y una pequeña planta llenara de vida la habitación.

El jardín o terraza suele ser ese espacio donde se busca pasar un tiempo diferente y agradable junto a la familia y las mascotas, allí unos cómodos sillones marcaran la diferencia, el uso de lámparas para las noches y toldos para protegerse del sol le da un toque especial.

¿Y qué hacer con espacios pequeños?

Cuando el espacio es pequeño, se requieren algunos sacrificios para no ahogar el espacio con tantos objetos y muebles amontonados. Los muebles y sillones que no son utilizados pueden ser desechados y a los restantes se le puede sacar provecho para optimizar el espacio. Los muebles más grandes pueden ser ubicados al fondo del salón de estar para así buscar el equilibrio perfecto entre los muebles restantes y los accesorios que complementan el salón.

Combinar la pintura del salón con los colores de los muebles ayuda a reducir el peso visual del salón, haciendo que se integre mejor y deje una mejor apariencia y sensación de amplitud.

Aunque sea pequeño el espacio, siempre existen lugares que deben quedar despejados para evitar sensaciones de agobio. Esto se puede lograr dejando espacios vacíos o con pequeños objetos que capten la mirada de las personas. Si entras en la casa y sientes que algunos objetos estorban o molestan, es mejor retirarlos y reubicarlos.

En espacios pequeños no hacen falta cuadros grandes. En el momento de adquirir un cuadro se debe tomar en cuenta el tamaño de la pared y que otros elementos forman parte de ella, respetando el espacio libre a su alrededor y ayudándoles a sobresalir en la casa.

Cada casa es un mundo y la verdad es que lo mejor es poder estudiar cada caso concreto y poder diseñar un proyecto pensando en la vivienda y en la familia que la habita de forma conjunta. Así nos gusta trabajar en Cocinobra. ¿Nos invitas a tu hogar?